Las Bromelias se riegan una vez por semana en interiores y dos veces por semana en exteriores. Es importante regar las plantas en las tardes o noche y no durante el calor del día, que puede provocar que las hojas se quemen apareciendo manchas amarillas o de color café.
El riego se realiza sobre las hojas de las Bromelias, cuidando que el agua caiga y se quede en las cunetas que forman las hojas entre la vara floral y el follaje verde. La planta drenará el exceso de agua hacia la tierra o sustrato. Cuando se note deshidratación en la planta, (por ambiente calido o aire acondicionado que reseca el ambiente) se deberá regar lo suficiente para que el agua que drena de las cunetas moje la tierra o sustrato. Y regar dos veces por semana alternando los días.
Cuando el sistema de drenaje en la maceta es deficiente o la planta fue regada en exceso, aparece una condición de «corona marchita» en la Bromelia. Esta condición es evidente cuando las hojas del centro de la flor se tornan de color café y marchitan, causando finalmente la muerte de la planta. La detección a tiempo de esta condición puede salvar la planta, como se indica a continuación:
Quite el agua estancada de la copa o cunetas y sumerja la planta en «Benlate» por aproximadamente una hora; drene la copa y cunetas nuevamente y deje que la planta se seque por un día en la sombra, nunca bajo la luz solar. Una vez que la Bromelia se ha recuperado riegue con muy poca cantidad de agua en la copa de la vara floral.
